Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 El almidón resistente... ¿Qué es eso?

 
 

 11/06/2018

  


Últimamente se oye hablar cada vez más de un concepto que es: EL ALMIDÓN RESISTENTE. Debido a su interés nutricional, creo que es importante aclarar bien qué es y qué puede hacernos en el organismo.


Lo primero definir que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejo o de absorción lenta están formados fundamentalmente por ALMIDÓN (el hidrato de carbono complejo por excelencia en la dieta humana). Estos alimentos ricos en carbohidratos son: legumbres, cereales (mejor integrales) y tubérculos. Este almidón se digiere en nuestro intestino delgado y se absorbe para cumplir su función, que es fundamentalmente aportar energía en forma de calorías: 4kcal/ gramo para ser exactos.

Cuando hablamos de almidón resistente, aunque partimos de lo mismo, del almidón de estos mismos alimentos, el concepto cambia bastante. Tal y como su nombre indica, sigue siendo almidón con la misma función, pero en este caso es RESISTENTE. Este almidón se obtiene por la forma de cocinado y conservación de estos alimentos, es muy sencillo, ahora más adelante lo veremos.

Lo primero aclarar qué es. Con resistente nos referimos a que se resiste a la digestión normal en el intestino delgado por lo que gran parte no es absorbido. El almidón resistente tiene una estructura diferente al almidón (almidón no digerible) que hace pase intacto por nuestro intestino (no lo absorbemos) y llega al intestino grueso, exactamente al colon, donde va a actuar en nuestras bacterias, es decir, en la microbiota que reside en el colon (muy beneficioso).

 

En resumen, podemos ver dos claros beneficios:

  1. Si no lo absorbemos, ``no nos engorda´´ porque pasará de largo.
  2. Si llega a nuestro colon, será aprovechado por nuestra microbiota intestinal que sí puede metabolizarlo y emplearlo,  obteniendo así múltiples beneficios de su uso.

 

ALGUNOS DE LOS BENEFICIOS MÁS DESTACADO QUE SE HAN ESTUDIADO DEL ALMIDÓN RESISTENTE:

RESPECTO A LAS CALORÍAS…

  • Proporciona menos calorías que el almidón normal. Es decir, comiendo los mismos alimentos ``nos engordarán menos´´, solo por la forma de tratarlos (que veremos detrás de los beneficios)

RESPECTO A LA SACIEDAD…

  • Pese a que consumimos menos calorías, nos ayuda a SACIARNOS más, por lo que puede ayudar en el control de peso.

 

 

 

RESPECTO AL METABOLISMO DEL AZÚCAR…

  • Mejora la sensibilidad a la insulina y contribuye en la mejor regulación de los niveles de glucosa en sangre.
  • Reduce los picos de glucosa en sangre tras las comidas (a nivel pospandrial).

 

  • También parece poder contribuir a regula los niveles de lípidos en sangre como el colesterol, disminuyendo el riesgo, en consecuencia, de patología cardiovascular.

 

RESPECTO A LA SALUD INTESTINAL:

  • Mejora nuestra microbiota intestinal que gozará de una mayor salud.
  • Fortalece el sistema inmune intestinal.

 

RESPECTO A LO QUE HACEN LAS BACTERIAS DEL COLON CON ÉL…

  • Las bacterias lo emplean para crear unos Ácidos grasos de cadena corta que se llaman, que tienen múltiples beneficios a nivel de todo nuestro organismo una vez que pasan a sangre: butirato, propionato… Y no, no nos engordan.
    • Estos tienen beneficios en prevención de patologías crónicas como cáncer de colon, Diabetes, cuidan la integridad de nuestra mucosa intestinal y nuestras células…

 

Y ahora sí, ¿Cómo consigo el ALMIDÓN RESISTENTE?

Es muy sencillo, tanto que muchas veces lo estamos tomando sin ser conscientes de ello porque nuestra forma de cocinar los hidratos y conservarlos cuando los preparamos para más de una vez, hace que se cree ese almidón resistente. Paso a paso:

Se forma cuando seguimos el siguiente ciclo:

CALENTAR O COCER EL ALIMENTO (pasta, patata…) + DEJAMOS ENFRIAR (y a la nevera) + NOS LO COMEMOS FRÍO (pasta o patata para ensalada por ejemplo) o RECALENTAMOS a temperaturas bajitas.

 

                   

 

Y si hacemos eso más de una vez… (por ejemplo, sobra de nuevo y guardamos una parte para otro día): FORMAMOS MÁS ALMIDÓN RESISTENTE AÚN. Aunque tampoco hay que obsesionarse y hacerlo constantemente, con una vez es suficiente.

Este proceso que parece ``extraño´´ se debe a un fenómeno de RETROGRADACIÓN que sucede en las cadenas de amilosa del almidón. De todas maneras, de forma natural los alimentos como las féculas lo tienen en cantidad menor o los copos de avena que compramos directamente sin cocinar.

Por todas estas razones: comer estos alimentos en frío tras su cocinado, ``engordarían´´ menos que su homólogo caliente y tendrían más beneficios para la salud, además de ser más saciante. El pico de glucosa o la subida de glucosa en sangre tras la comida será menor. Y si no queda otra que calentarlo de nuevo por el tipo de receta, procuraremos calentarlo poco tiempo a temperatura baja para que se conserve más.

 

Pues una vez que sabemos los grandes beneficios del almidón resistente, ¡a ponerlo en práctica!

 

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados